Este es un espacio donde podrás encontrar contenidos, artículos periodísticos y noticias relacionadas para complementar tus conocimientos.
Mostrando entradas con la etiqueta Noticias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Noticias. Mostrar todas las entradas
miércoles, 14 de agosto de 2019
lunes, 5 de marzo de 2018
Brecha salarial
Las razones que explican la desigualdad de ingresos de las mujeres
- Clarin - Martín González-Rozada Economista
En
su discurso ante la Asamblea Legislativa, el Presidente de la Nación
mencionó que las mujeres ganan hasta un 30% menos que los hombres.
Existen al menos tres causas que pueden explicar esta brecha de ingresos
y muchas veces están relacionadas: segregación ocupacional;
discriminación salarial en la misma ocupación; y diferencias en la
parti- cipación laboral.
La segregación
ocupacional tiene dos dimensiones, horizontal y vertical. La horizontal
ocurre cuando hay una fuerte concentración de mujeres en sectores de la
economía que tienen, en promedio, menores ingresos ( servicio doméstico,
salud y educación). La segregación vertical se produce cuando las
mujeres no pueden acceder a posiciones de mayor jerarquía dentro de la
misma organización. En el tercer trimestre de 2017 la proporción de
hombres en los dos deciles más bajos de ingreso era de 7% mientras que
la proporción de mujeres era casi el doble, 13%. En los dos deciles de
mayores ingresos estas proporciones se invierten y los hombres alcanzan
el 12.6% mientras que la proporción de mujeres es de 7.4% (INDEC).
La
discriminación salarial se produce cuando en el mismo empleo, con las
mismas características socioeconómicas y el mismo tiempo trabajado, las
mujeres ganan menos que los hombres. En Argentina existen diferencias
entre los ingresos promedio de hombres y mujeres de igua- les
capacidades en la misma ocupación. Para el total de las ocupaciones las
mujeres ganaban en 2016, en promedio, un 26% menos que los hombres (EPH,
INDEC). Esta brecha de ingresos desaparece cuando se toman en cuenta
las horas trabajadas. El salario horario de hombres y mujeres, con las
mismas capacidades y en el mismo empleo, es similar. Las mujeres, en
promedio, trabajan menos horas que los hombres.
La
participación laboral puede influir en la brecha de ingresos si las
mujeres tienen una menor participación y cuando participan muchas veces
se ven obligadas a aceptar trabajos de baja calidad. En el tercer
trimestre de 2017 la tasa de actividad de los hombres fue casi del 70%
mientras que la de las mujeres fue solo del 48%; la tasa de empleo fue
alrededor de 50% más grande que la de las mujeres y el desempleo de
estas últimas fue mayor (INDEC).
Esta
evidencia sugiere que las causas de la brecha de ingresos son profundas y
difíciles de combatir. Las mujeres trabajan menos horas porque dedican
más tiempo al trabajo doméstico no remunerado y participan en la fuerza
de trabajo menos que los hombres por el mismo motivo, además, trabajan
en empleos de menor calidad en una proporción mucho mayor que los
hombres.
La estructura del mercado de
trabajo se interrelaciona con la estructura social y familiar. Hay que
avanzar en políticas que modifiquen esta interrelación, que afecten la
distribución de tareas en el hogar y produzcan como resultado una mejor
inserción de las mujeres en el mercado de trabajo en términos de
participación, horas trabajadas y empleos de calidad. Esta no es una
tarea sencilla ni se logra de un día para el otro. ■
lunes, 1 de mayo de 2017
7º TECAO - Emprendedorismo
26/03/2017 - Clarín
Mc Donald’s es todo un símbolo en Estados Unidos y en cualquier parte del mundo. Su inconfundible logo está presente en 36.000 establecimientos de más de un centenar de países. Hasta ahora el cine se había hecho eco de la famosa cadena de restaurantes a través de algunos documentales como Super Size Me (2004),
donde el cineasta Morgan Spurlock denunciaba los perjudiciales efectos
que causa en el organismo la ingesta masiva de los productos que sirven
sus locales. Y es que engordó once kilos y sufrió graves problemas de
salud durante los 30 días que pasó comiendo exclusivamente super menús
de Mc Donalds.
Art. diario 26/03/17
Art. diario 30/04/17
30/04/2017 - Clarín
Los fundadores de McDonald's se quedaron con muy poco de su negocio. Su inversión fue capitalizada por otra persona.
De un puesto en un rincón perdido en un pueblo californiano al imperio que hoy cotiza en 20 .000 millones de dólares (o en 70 millones de clientes diarios en 36.000 locales por todo el mundo, si se prefiere). Estos números sintetizan la expansión de McDonald’s pero, en el medio, una historia extraña, con todos los ingredientes del sube y baja, amores y traiciones, propias de estas compañías. También, esa historia es reflejada por The Founder (El Fundador), la película de John Lee Hancock con Michael Keaton como excluyente protagonista, y que conduce hasta la pantalla mayor las desventuras, obsesiones, triunfos y golpes bajos en una relación. La que mantuvieron los verdaderos fundadores (los hermanos McDonald) con el controvertido Ray Kroc, quien inspiró la expansión de la marca. Y que finalmente se quedó con todos los títulos.
Probablemente, pocos actores como Michael Keaton —su resurgimiento se elogió en Birdman y Spotlight— podrían representar a Kroc con tanta fidelidad. “Yo me puedo identificar con él en cuanto era un gran trabajador. Al menos, al principio. Después se dejó llevar por la avaricia”, admitió Keaton. Pero también comentó que la película “no es sólo la historia de McDonald, sino la Gran Historia Americana. Más que en una biografía, la película resume lo que es este país, la tierra de las oportunidades, del trabajo duro, de la libre empresa y del capitalismo con todas las letras. Lo bueno y lo malo”.
Ese mensaje es permanente en The founder, sobre todo en el personaje de Keaton. Pero lo sucedido en la última década, desde la crisis financiera del 2008 hasta la irrupción de Trump, coloca entre paréntesis aquel “sueño americano”. Y resulta un deja-vu para quienes aún se quedaron en las ilusiones de la posguerra y en los emergentes años 50.
Fue justamente en aquel momento cuando surgió McDonald’s, en una esquina de San Bernardino. Los locales de comida ya existían, pero los hermanos hermanos Dick y Maurice McDonald concibieron un concepto distinto: directo al consumidor, a 10 centavos la hamburguesa, envuelta en un papel, sin cubiertos. Y sin mozos. Todo al alcance.
Ray Kroc, un hombre que ya había ingresado en sus cincuenta y se ganaba la vida atravesando las rutas polvorientas y vendiendo batidoras, se cruzó con los McDonald cuando estos lo sorprendieron con un pedido: necesitaban seis máquinas. La peli de Hancock habla de aquel momento como el de la sorpresiva “inspiración”. Kroc, observando desde su auto el local de los arcos dorados y el trámite rápido. Y allí habría concebido que el mismo sistema podía replicarse en la inmensa geografía de Estados Unidos. “Será como las banderas y las iglesias, uno en cada pueblo”, sentenció. Lo repiten hasta hoy.
En concreto, lo que Kroc le planteó a los hermanos fue establecer un sistema de franquicias. Lo dejaron probar, la primera se estableció en abril de 1955 en Des Plains, Illinois. La expansión fue vertiginosa. Pero el que le apuntó a Kroc donde estaba la clave de su riqueza fue Harry Sonnerbone, a quien describen como un genio de las finanzas: tenía que comprar los terrenos donde se instalaría cada una de aquellas franquicias. “El negocio está en los bienes raíces”, vaticinó.
La aplanadora
Seis años más tarde, la ambición y el ego incontrolable de Kroc se estrellaron con el conformismo de los McDonald’s. Estos sólo anhelaban una jubilación apacible, un millón de dólares sería suficiente para ellos. Pero con aquella ambición (y la película lo refleja) Kroc no se detuvo ante nada: dejó a su esposa y compañera de desventuras para quedarse con Joan, la mujer de uno de sus socios; resistió el asedio de los bancos cuando no financiaban sus primeras operaciones, y después tuvo su revancha. Y, fundamentalmente, se quedó con la compañía por unos tres millones de dólares.
Los hermanos McDonald nunca le perdonaron sus trucos. Maurice murió de un ataque al corazón en 1971, pero su hermano Richard se lo tomó con más calma y vivió hasta los 89 años en una pequeña casa de New Hampshire. “Tengo suficiente dinero, no merece la pena sufrir por eso. Vi como Maurice se lamentaba hasta morir y no quiero que me pase lo mismo”, contó. Pero ambos estallaban de rabia cuando Kroc se atribuía la “fundación” de la compañía. Según un sobrino llamado Ronald McDonald —paradójicamente, igual que el payaso que es imagen de la marca— estaban furiosos por la egolatría de Kroc: “¿Por qué pone su nombre en los manteles? Nadie hablaba de él como fundador, hasta que le cedimos la empresa. Si lo hubiéramos sabido, se habría quedado vendiendo máquinas de batidos”.
Oriundo de Chicago (1902) y muerto en San Diego, a los 82 años, Kroc no era tan famoso. Sin embargo, apareció junto a Einstein, Gandhi y otros colosos cuando Time eligió a “las 100 personalidades del siglo XX”. Al momento de su retiro, junto a su esposa acumulaban una fortuna de 500 millones de dólares, y compensaban su ascenso con obras filantrópicas —estaban entre los mayores aportantes de Estados Unidos—y como mecenas de investigaciones médicas.
El ascenso y las intimidades de los magnates suelen ser una temática atractiva para el cine, desde la inmensa Ciudadano Kane hasta las que reflejan —aunque con diversa calidad artística—a los más modernos Zuckerberg (en Red Social) o Steve Jobs. Faltaban Kroc y los hermanos McDonald, la biopic de Hancock la ha logrado. Y tal vez, para la marca, represente un marketing más suave que el lapidario Supersize Me de Morgan Spurlock, una década atrás. O el inolvidable Michael Douglas en Un día de furia, atacando la rutina o la sonrisa forzada de los empleados. Si Kroc soñó con su película, ya la tiene.
Hambre de poder
La verdadera historia del hombre que hizo de Mc Donald's un imperio
Una película protagonizada por Michael Keaton cuenta cómo se construyó la mayor cadena de cómidas rápidas del mundo.
Mc Donald’s es todo un símbolo en Estados Unidos y en cualquier parte del mundo. Su inconfundible logo está presente en 36.000 establecimientos de más de un centenar de países. Hasta ahora el cine se había hecho eco de la famosa cadena de restaurantes a través de algunos documentales como Super Size Me (2004),
donde el cineasta Morgan Spurlock denunciaba los perjudiciales efectos
que causa en el organismo la ingesta masiva de los productos que sirven
sus locales. Y es que engordó once kilos y sufrió graves problemas de
salud durante los 30 días que pasó comiendo exclusivamente super menús
de Mc Donalds.
La famosa cadena de restaurantes también ha estado
presente en la industria del séptimo arte a través de varias películas,
además de aparecer en suculentos diálogos, como el que mantenían John
Travolta y Samuel L. Jackson en Pulp Fiction (1994).
Sin embargo, ninguna película se había adentrado en los orígenes de la compañía que pusieron en marcha los hermanos Dick y Mac Mc Donald allá por los años 40. Han tenido que ser otros hermanos, los todopoderosos Weinstein, los que levantaron el proyecto de Hambre de poder, que relata la verdadera historia detrás del imperio que esconden los ‘arcos dorados’.
El filme, dirigido por John Lee Hancock (El sueño de Walt, Un sueño posible), es una biopic entretenida y curiosa sobre Ray Kroc, un vendedor de Multimixer, una máquina que permitía hacer cinco batidos a la vez, que acabó adueñándose del concepto de comida rápida ideado por los Mc Donald para crear el imperio gastronómico que hoy conocemos. En la piel de Michael Keaton, este excéntrico personaje de Illinois es dibujado como la personificación exacta del sueño americano a base de tenacidad, constancia y fe en uno mismo.
En 1954, Kroc era un vendedor fracasado de 52 años que se pasaba la vida viajando por la carretera para ofrecer las ventajas de sus batidoras de cinco ejes a los dueños de establecimientos de comida rápida. Pese a las sucesivas negativas que recibía, jamás se rendía y para estimular su optimismo escuchaba discos con mensajes sobre la importancia de la persistencia para lograr los objetivos.
Sí, la clave era la persistencia. Ni el talento, ni la genialidad o la educación iban a guiarle por el camino de la fortuna. Así fue como a una edad en la que la mayoría de hombres soñaban con la jubilación, Kroc se lanzó a por todas gracias a la inspiración de un nombre perfecto: Mc Donald’s.
El filme recrea el momento en el que el vendedor cruza su destino con el de Dick y Mac, que le hicieron un pedido de ocho multibatidoras porque no daban abasto en su negocio. Atraído por la curiosidad, se planta ante el pequeño local que los hermanos tenían en San Bernardino (California) y se queda maravillado ante lo que ve: gente haciendo cola a las 11.30 de la mañana para comer hamburguesas, papas fritas, gaseosas y batidos.
El establecimiento no tenía mesas ni sillas y seguía un modelo de autoservicio en el cuál los clientes hacían su pedido y lo recibían en un tiempo récord de 30 segundos a un precio muy accesible.
El filme retrata a Kroc como un auténtico visionario, un lobo de los negocios extremadamente astuto que supo ver más allá de un recinto en auge para orquestar un auténtico negocio de franquicias. Los arcos dorados, las cruces y las banderas iban a convertir a Mc Donald’s en la nueva iglesia de Estados Unidos, el lugar perfecto para las reuniones familiares.
Su idea de incrementar la oferta para hacer crecer la demanda le llevó a firmar un rápido contrato con Dick y Mac. Según el acuerdo, recibía el 1,9% de las ventas de cada franquicia que se abriera en Estados Unidos. La mitad de sus ingresos, no obstante, debía entregarla a los hermanos.
La empresa ganó fama en pocos años. Se expandió por todo el país convirtiéndose en una de las marcas de referencia de comida rápida. Pero cuando Kroc vio que el contrato no le proporcionaba los ingresos necesarios, intentó renegociar su parte de los beneficios con los Mc Donald, pero chocó con la negativa de Dick, que prefería centrar sus esfuerzos en su local original. Y es que a los hermanos los abrumaba la ambición desmesurada de Kroc y su empuje comercial. El sueño de ambos era ganar un millón de dólares y jubilarse.
La distancia entre los socios empezó a agravarse mientras Kroc veía impotente cómo le denegaban los préstamos que solicitaba al banco y su matrimonio iba haciendo agua. Fue en ese momento cuando conoció a Harry Sonnerbone, un genio de las finanzas que le contó cómo podía realmente hacer negocio con su proyecto. Si adquiría bienes raíces, es decir los predios donde posteriormente se construirían los nuevos restaurantes, podría vender no sólo el modelo de negocio sino alquilar también el espacio.
Kroc quiso entonces quedarse el negocio en exclusiva. El acuerdo para la compra de la empresa, a principios de los 60, estableció un pago de 2,7 millones de dólares para los Mc Donald. El orgulloso empresario se dio cuenta de que los hermanos no habían incluido en el acuerdo la propiedad del primer restaurante en San Bernardino. Así que decidió abrir un nuevo local muy cerca de la hamburguesería original, con lo que obligó a Dick y Mac a cerrar su restaurante.
Hambre de poder es la crónica del ascenso a lo más alto de un hombre que estaba en el ocaso de su carrera cuando surgió su gran oportunidad. Empezó por el flechazo que sintió con un nombre que le sonó como los ángeles, McDonald’s, y acabó casándose en terceras nupcias con Joan, la atractiva mujer de uno de sus socios de la que se quedó prendado cuando ésta tocaba el piano en un elegante restaurante de Minnesota.
Con la inmensa fortuna que amasó en vida, Kroc también mostró su lado más generoso erigiéndose en un gran mecenas de la investigación médica. “Yo tenía 52 años, diabetes y una incipiente artritis. Me habían extirpado la vesícula y parte de la glándula tiroides, pero estaba convencido de que lo mejor estaba por llegar”, sentenció este empresario que soñó a lo grande y expandió una compañía que hoy da servicio a 70 millones de clientes diarios en todo el mundo.
Cuando Kroc falleció en 1984 a la edad de 82 años, Joan heredó unos US$3.000 millones. La viuda del ‘rey de la hamburguesa’ se convirtió en la filántropa más famosa de Estados Unidos y optó por donar su dinero a diferentes causas humanitarias, entre ellas la lucha contra el Sida, la hambruna en Etiopía o el desarme nuclear.
Sin embargo, ninguna película se había adentrado en los orígenes de la compañía que pusieron en marcha los hermanos Dick y Mac Mc Donald allá por los años 40. Han tenido que ser otros hermanos, los todopoderosos Weinstein, los que levantaron el proyecto de Hambre de poder, que relata la verdadera historia detrás del imperio que esconden los ‘arcos dorados’.
El filme, dirigido por John Lee Hancock (El sueño de Walt, Un sueño posible), es una biopic entretenida y curiosa sobre Ray Kroc, un vendedor de Multimixer, una máquina que permitía hacer cinco batidos a la vez, que acabó adueñándose del concepto de comida rápida ideado por los Mc Donald para crear el imperio gastronómico que hoy conocemos. En la piel de Michael Keaton, este excéntrico personaje de Illinois es dibujado como la personificación exacta del sueño americano a base de tenacidad, constancia y fe en uno mismo.
En 1954, Kroc era un vendedor fracasado de 52 años que se pasaba la vida viajando por la carretera para ofrecer las ventajas de sus batidoras de cinco ejes a los dueños de establecimientos de comida rápida. Pese a las sucesivas negativas que recibía, jamás se rendía y para estimular su optimismo escuchaba discos con mensajes sobre la importancia de la persistencia para lograr los objetivos.
Sí, la clave era la persistencia. Ni el talento, ni la genialidad o la educación iban a guiarle por el camino de la fortuna. Así fue como a una edad en la que la mayoría de hombres soñaban con la jubilación, Kroc se lanzó a por todas gracias a la inspiración de un nombre perfecto: Mc Donald’s.
El filme recrea el momento en el que el vendedor cruza su destino con el de Dick y Mac, que le hicieron un pedido de ocho multibatidoras porque no daban abasto en su negocio. Atraído por la curiosidad, se planta ante el pequeño local que los hermanos tenían en San Bernardino (California) y se queda maravillado ante lo que ve: gente haciendo cola a las 11.30 de la mañana para comer hamburguesas, papas fritas, gaseosas y batidos.
El establecimiento no tenía mesas ni sillas y seguía un modelo de autoservicio en el cuál los clientes hacían su pedido y lo recibían en un tiempo récord de 30 segundos a un precio muy accesible.
El filme retrata a Kroc como un auténtico visionario, un lobo de los negocios extremadamente astuto que supo ver más allá de un recinto en auge para orquestar un auténtico negocio de franquicias. Los arcos dorados, las cruces y las banderas iban a convertir a Mc Donald’s en la nueva iglesia de Estados Unidos, el lugar perfecto para las reuniones familiares.
Su idea de incrementar la oferta para hacer crecer la demanda le llevó a firmar un rápido contrato con Dick y Mac. Según el acuerdo, recibía el 1,9% de las ventas de cada franquicia que se abriera en Estados Unidos. La mitad de sus ingresos, no obstante, debía entregarla a los hermanos.
La empresa ganó fama en pocos años. Se expandió por todo el país convirtiéndose en una de las marcas de referencia de comida rápida. Pero cuando Kroc vio que el contrato no le proporcionaba los ingresos necesarios, intentó renegociar su parte de los beneficios con los Mc Donald, pero chocó con la negativa de Dick, que prefería centrar sus esfuerzos en su local original. Y es que a los hermanos los abrumaba la ambición desmesurada de Kroc y su empuje comercial. El sueño de ambos era ganar un millón de dólares y jubilarse.
La distancia entre los socios empezó a agravarse mientras Kroc veía impotente cómo le denegaban los préstamos que solicitaba al banco y su matrimonio iba haciendo agua. Fue en ese momento cuando conoció a Harry Sonnerbone, un genio de las finanzas que le contó cómo podía realmente hacer negocio con su proyecto. Si adquiría bienes raíces, es decir los predios donde posteriormente se construirían los nuevos restaurantes, podría vender no sólo el modelo de negocio sino alquilar también el espacio.
Kroc quiso entonces quedarse el negocio en exclusiva. El acuerdo para la compra de la empresa, a principios de los 60, estableció un pago de 2,7 millones de dólares para los Mc Donald. El orgulloso empresario se dio cuenta de que los hermanos no habían incluido en el acuerdo la propiedad del primer restaurante en San Bernardino. Así que decidió abrir un nuevo local muy cerca de la hamburguesería original, con lo que obligó a Dick y Mac a cerrar su restaurante.
Hambre de poder es la crónica del ascenso a lo más alto de un hombre que estaba en el ocaso de su carrera cuando surgió su gran oportunidad. Empezó por el flechazo que sintió con un nombre que le sonó como los ángeles, McDonald’s, y acabó casándose en terceras nupcias con Joan, la atractiva mujer de uno de sus socios de la que se quedó prendado cuando ésta tocaba el piano en un elegante restaurante de Minnesota.
Con la inmensa fortuna que amasó en vida, Kroc también mostró su lado más generoso erigiéndose en un gran mecenas de la investigación médica. “Yo tenía 52 años, diabetes y una incipiente artritis. Me habían extirpado la vesícula y parte de la glándula tiroides, pero estaba convencido de que lo mejor estaba por llegar”, sentenció este empresario que soñó a lo grande y expandió una compañía que hoy da servicio a 70 millones de clientes diarios en todo el mundo.
Cuando Kroc falleció en 1984 a la edad de 82 años, Joan heredó unos US$3.000 millones. La viuda del ‘rey de la hamburguesa’ se convirtió en la filántropa más famosa de Estados Unidos y optó por donar su dinero a diferentes causas humanitarias, entre ellas la lucha contra el Sida, la hambruna en Etiopía o el desarme nuclear.
Art. diario 26/03/17
Art. diario 30/04/17
30/04/2017 - Clarín
"The Founder", la película del arco dorado
La polémica historia del un imperio fast food
Los fundadores de McDonald's se quedaron con muy poco de su negocio. Su inversión fue capitalizada por otra persona.De un puesto en un rincón perdido en un pueblo californiano al imperio que hoy cotiza en 20 .000 millones de dólares (o en 70 millones de clientes diarios en 36.000 locales por todo el mundo, si se prefiere). Estos números sintetizan la expansión de McDonald’s pero, en el medio, una historia extraña, con todos los ingredientes del sube y baja, amores y traiciones, propias de estas compañías. También, esa historia es reflejada por The Founder (El Fundador), la película de John Lee Hancock con Michael Keaton como excluyente protagonista, y que conduce hasta la pantalla mayor las desventuras, obsesiones, triunfos y golpes bajos en una relación. La que mantuvieron los verdaderos fundadores (los hermanos McDonald) con el controvertido Ray Kroc, quien inspiró la expansión de la marca. Y que finalmente se quedó con todos los títulos.
Probablemente, pocos actores como Michael Keaton —su resurgimiento se elogió en Birdman y Spotlight— podrían representar a Kroc con tanta fidelidad. “Yo me puedo identificar con él en cuanto era un gran trabajador. Al menos, al principio. Después se dejó llevar por la avaricia”, admitió Keaton. Pero también comentó que la película “no es sólo la historia de McDonald, sino la Gran Historia Americana. Más que en una biografía, la película resume lo que es este país, la tierra de las oportunidades, del trabajo duro, de la libre empresa y del capitalismo con todas las letras. Lo bueno y lo malo”.
Ese mensaje es permanente en The founder, sobre todo en el personaje de Keaton. Pero lo sucedido en la última década, desde la crisis financiera del 2008 hasta la irrupción de Trump, coloca entre paréntesis aquel “sueño americano”. Y resulta un deja-vu para quienes aún se quedaron en las ilusiones de la posguerra y en los emergentes años 50.
Fue justamente en aquel momento cuando surgió McDonald’s, en una esquina de San Bernardino. Los locales de comida ya existían, pero los hermanos hermanos Dick y Maurice McDonald concibieron un concepto distinto: directo al consumidor, a 10 centavos la hamburguesa, envuelta en un papel, sin cubiertos. Y sin mozos. Todo al alcance.
Ray Kroc, un hombre que ya había ingresado en sus cincuenta y se ganaba la vida atravesando las rutas polvorientas y vendiendo batidoras, se cruzó con los McDonald cuando estos lo sorprendieron con un pedido: necesitaban seis máquinas. La peli de Hancock habla de aquel momento como el de la sorpresiva “inspiración”. Kroc, observando desde su auto el local de los arcos dorados y el trámite rápido. Y allí habría concebido que el mismo sistema podía replicarse en la inmensa geografía de Estados Unidos. “Será como las banderas y las iglesias, uno en cada pueblo”, sentenció. Lo repiten hasta hoy.
En concreto, lo que Kroc le planteó a los hermanos fue establecer un sistema de franquicias. Lo dejaron probar, la primera se estableció en abril de 1955 en Des Plains, Illinois. La expansión fue vertiginosa. Pero el que le apuntó a Kroc donde estaba la clave de su riqueza fue Harry Sonnerbone, a quien describen como un genio de las finanzas: tenía que comprar los terrenos donde se instalaría cada una de aquellas franquicias. “El negocio está en los bienes raíces”, vaticinó.
La aplanadora
Seis años más tarde, la ambición y el ego incontrolable de Kroc se estrellaron con el conformismo de los McDonald’s. Estos sólo anhelaban una jubilación apacible, un millón de dólares sería suficiente para ellos. Pero con aquella ambición (y la película lo refleja) Kroc no se detuvo ante nada: dejó a su esposa y compañera de desventuras para quedarse con Joan, la mujer de uno de sus socios; resistió el asedio de los bancos cuando no financiaban sus primeras operaciones, y después tuvo su revancha. Y, fundamentalmente, se quedó con la compañía por unos tres millones de dólares.
Los hermanos McDonald nunca le perdonaron sus trucos. Maurice murió de un ataque al corazón en 1971, pero su hermano Richard se lo tomó con más calma y vivió hasta los 89 años en una pequeña casa de New Hampshire. “Tengo suficiente dinero, no merece la pena sufrir por eso. Vi como Maurice se lamentaba hasta morir y no quiero que me pase lo mismo”, contó. Pero ambos estallaban de rabia cuando Kroc se atribuía la “fundación” de la compañía. Según un sobrino llamado Ronald McDonald —paradójicamente, igual que el payaso que es imagen de la marca— estaban furiosos por la egolatría de Kroc: “¿Por qué pone su nombre en los manteles? Nadie hablaba de él como fundador, hasta que le cedimos la empresa. Si lo hubiéramos sabido, se habría quedado vendiendo máquinas de batidos”.
Oriundo de Chicago (1902) y muerto en San Diego, a los 82 años, Kroc no era tan famoso. Sin embargo, apareció junto a Einstein, Gandhi y otros colosos cuando Time eligió a “las 100 personalidades del siglo XX”. Al momento de su retiro, junto a su esposa acumulaban una fortuna de 500 millones de dólares, y compensaban su ascenso con obras filantrópicas —estaban entre los mayores aportantes de Estados Unidos—y como mecenas de investigaciones médicas.
El ascenso y las intimidades de los magnates suelen ser una temática atractiva para el cine, desde la inmensa Ciudadano Kane hasta las que reflejan —aunque con diversa calidad artística—a los más modernos Zuckerberg (en Red Social) o Steve Jobs. Faltaban Kroc y los hermanos McDonald, la biopic de Hancock la ha logrado. Y tal vez, para la marca, represente un marketing más suave que el lapidario Supersize Me de Morgan Spurlock, una década atrás. O el inolvidable Michael Douglas en Un día de furia, atacando la rutina o la sonrisa forzada de los empleados. Si Kroc soñó con su película, ya la tiene.
domingo, 29 de noviembre de 2015
Empresas B
Las empresas B pueden cambiar el mundo, ¿ya las conoces?
Con un modelo de negocio diferente al de las empresas comunes, las Empresas B revolucionarán el capitalismo desde adentro
Según la Certificación B, existen múltiples beneficios de ser B, como ahorro de costos, posicionamiento y nuevos clientes.
Las empresas B nacieron en el año 2006, después de
que los empresarios Bart Houlahan y Jay Coen fueran obligados a vender
su empresa a la firma American Sporting Good por US$250 millones.
Houlahan y Cohen querían definir un modelo de negocio basado en la
sostenibilidad ambiental, pero un precedente de la Corte Suprema los
obligó a cerrar el trato, en tanto la oferta era más rentable que los
dividendos que pudieran generar bajo el nuevo modelo. El motivo: la
razón de una empresa es generar valor para sus accionistas. Frustrados,
convocaron a un ex compañero suyo de Stanford, Andrew Kassoy, para
pensar cómo alentar a otros empresarios a poner el foco de su gestión en
la transformación social por encima de los dividendos. Así nació el
proyecto B-LAB.
“Vislumbramos un nuevo sector de la economía que utilice el poder del
sector privado para crear beneficios para las personas y el medio
ambiente. Un sector compuesto por un nuevo tipo de empresa, orientada
por un propósito de bien común, que genere beneficios para todas las
partes interesadas, y no solo para los accionistas”, escribieron en su
primer manifiesto, al que titularon “Declaración de Interdependencia”,
porque más que una proclamación de independencia reconocían que no eran
nada sin las personas o el ecosistema. El primer paso de B-LAB fue
sacar adelante la Certificación B–CORP,
que certifica que las empresas han modificado sus estatutos como
sociedad anónima, señalando con precisión que el fin de la sociedad no
será generar dividendos sino resolver una preocupación de la comunidad.
Hoy, el movimiento B-LAB está integrado por 1498 empresas
certificadas en 42 países, en 130 sectores. La empresa B más importante
del mundo en términos de facturación es Natura,
que se certificó desde fines de 2014. La empresa de cosméticos de
capital abierto con base en Sao Paulo (Brasil), con cerca de 7.000
colaboradores, 100 millones de clientes y ventas por US$3.000 millones
al año, alcanzó los 108 puntos de un total de 200, en una tabla en la
que se debe obtener más de 80 para calificar como Empresa B. Su
estrategia en sostenibilidad ambiental es un modelo a seguir por muchas
empresas.
Pero, ¿cuáles son los beneficios económicos de ser B? Entre los más
destacados, están el ahorro de costos, un mejor posicionamiento, acceso a
nuevos mercados, ingresar a procesos de mejora continua, posibilidad de
entablar relaciones con inversionistas "verdes" y atracción de recursos
humanos comprometidos con su trabajo, el medio ambiente y la sociedad.
EL LADO B DEL PERÚ
B-LAB está presente en América Latina desde el año 2012 a través de la franquicia Sistema B,
certificando a empresas en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador,
México, Paraguay, Uruguay, en 21 sectores, entre los que destacan
alimentos, reciclaje y reforestación. En el Perú, la empresa con
certificación B que más destaca es X-Runner,
dedicada a la instalación de inodoros sin agua y servicios de gestión
de residuos a familias que no cuentan con servicio de agua ni desagüe.
Esta empresa, fundada por Jessica Altenburger e Isabel Medem, dos
jóvenes emprendedoras del condado de Filadelfia (Pensilvania), obtuvo
una puntuación de 145 puntos, ubicándose dentro de las 120 firmas
reconocidas en el Best for The World 2015. Le siguen Nature Services, consultora en temas de recursos naturales, Libélula, consultora en temas de cambio climático y RET, confecciones textiles con algodón orgánico.
¿QUIERES SER B?
Para ser B se puede ingresar a la página web de Sistema B y responder de forma gratuita una evaluación. Conforme se alcance los puntos requeridos, se podrá postular a la certificación B-CORP.
martes, 28 de julio de 2015
Empresas B (un nuevo concepto)
Empresas B: un nuevo concepto que conjuga el negocio con procesos amigables con el ambiente y la sociedad
Varias
compañías argentinas comenzaron a cambiar sus objetivos y formas de
trabajo para obtener la certificación BCorp; el respeto a la naturaleza,
beneficios laborales y acción social están entre sus objetivos
"Ser la mejor empresa para el mundo y no la mejor del mundo" es una
definición adecuada para comprender una nueva filosofía que comenzaron a
adoptar muchas compañías en los últimos años. Es el sistema B, la
certificación B o Bcorp, según su nombre en inglés.
Una Empresa B no está determinada por el rubro, el tamaño o la facturación: es una compañía comprometida a generar un cambio,
que considera en sus decisiones a los consumidores, a los trabajadores,
a la comunidad, a los inversores y al ambiente. Su objetivo es combinar
el negocio con aportes sociales y el cuidado del hábitat en el ámbito
en el que se desarrolla.
Una tienda de alimentos, una gran empresa
de cosméticos, una fábrica de té gourmet, una compañía que crea sus
propios diseños a partir de desechos, una metalúrgica e incluso un medio
de comunicación han conseguido la certificación en nuestro país. De las
más de 30 empresas que ya forman parte de este ecosistema, 20 están
radicadas en la ciudad o en la provincia de Buenos Aires.
Una Empresa B no está determinada por el rubro, el tamaño o la facturación: es una compañía comprometida a generar un cambio
El Sistema B
plantea un compromiso real, escrito en los estatutos de la compañía. Y
debe renovarse cada dos años. El desafío plantea cambio e innovación, y
también compromiso.
"El sistema promueve la transición hacia
economías sustentables, teniendo como prioridad el desarrollo de las
Empresas B. Nacieron en los Estados Unidos (B corporation) y se
extendieron a Chile, la Argentina, Brasil y Colombia, de la mano de
Sistema B", explicó Florencia Güenzani, una de sus responsables en el
país.
"BLab es la fundación que creó el concepto de Empresa B y es
la que certifica a nivel global. Nosotros tenemos una alianza con ellos
y promovemos a las empresas B. Pero la visión de sistema B es mucho más
amplia. Entre su público están las empresas", agregó Güenzani.
La
certificación es una revisión detallada de todos los procesos de una
empresa que busca identificar posibles áreas de mejora y oportunidades
para ser un agente de cambio. En todo el mundo hay unas 1195 empresas
certificadas; 128 de ellas están en América del Sur.
La mayor
Hace poco más de un mes certificó Natura,
la empresa más grande hasta el momento que se ha incorporado al
sistema. "Hoy somos la mayor empresa del mundo en tornarse Bcorp y la
primera de capital abierto en América latina. La certificación nos dará
una gran oportunidad para evolucionar constantemente en nuestra
estrategia, pues creemos que podremos contribuir influyendo en empresas y
organizaciones en la construcción conjunta de nuevas soluciones de
negocios sustentables", dijo Sabina Zaffora, gerenta de Sustentabilidad
de Natura.
La empresa
es reconocida por la producción de cosméticos respetando la naturaleza
y por los variados programas de responsabilidad social corporativa, el
cumplimiento de estándares internacionales y el desarrollo social que
realiza. Pero Zaffora destacó: "La diferencia de la certificación B
respecto de las ISO es que estas últimas sólo certifican la
estandarización de un proceso específico y no de un conjunto de
procesos, como lo es toda la operación de una empresa".
Una Empresa B combina el negocio con aportes sociales y el cuidado del hábitat en el ámbito en el que se desarrolla
Pedro Friedrich es responsable de Tonka,
una metalúrgica que produce dispositivos de seguridad para la industria
del gas natural. Funciona desde hace 44 años. Ya promovían acciones
sociales, pero ahora están dentro del objetivo de la empresa. "Lo más
importante era que teníamos que cambiar el concepto de para qué existe
nuestra empresa. Simplemente para ganar dinero no nos alcanzaba.
Teníamos que reinventar el propósito de la empresa: toda nuestra
producción tradicional la estamos reenfocando y tiene que ver con las
energías alternativas, como las instalaciones solares", dijo a LA
NACION.
Friedrich está muy contento con la decisión que tomó hace
dos años. "Es increíble ver cómo cambia el humor de los trabajadores",
aseguró. "Hay productos, por ejemplo, que permiten eliminar el
despilfarro del gas: 10 o 15 millones de metros cúbicos de gas por día
que se pierden con la llama piloto. Desarrollamos una línea de productos
que prescinde de esa llama", agregó. Él fue uno de los impulsores del
proyecto de ley que presentó la Fundación Vida Silvestre para que se incorporen al mercado y se puedan sustituir los calefones tradicionales.
La
Costurera es otro de los emprendimientos que funcionan en este
ecosistema que persigue la sinergia positiva. Se trata de una interfase
que conecta productores, compañías o emprendedores con trabajadores
textiles, aquellos que muchas veces no reciben un pago justo y en casos
extremos, son esclavizados.
La idea nació cuando Roi Benítez se
puso a pensar de qué forma podía generar un espacio sustentable con una
actividad con la que nació. "Mi madre es costurera y a los 25 perdió
gran parte de la audición de su oído izquierdo por el ruido de las
maquinarias en una fábrica textil. Siguió trabajando en casa durante
muchas horas con esa premisa de que más se trabaja, más se gana. Y no
resultaba. La recuerdo horas y horas sentada frente a la máquina
trabajando en un mundo informal", relató Benítez.
En todo el mundo hay unas 1195 empresas certificadas; 128 de ellas están en América del Sur.
Lo
que hacen en La Costurera es producir junto a sus Unidades Productivas
Asociadas (UPA). En su mayoría son talleres que se encuentran en
Gregorio de Laferrère, partido de La Matanza. "La idea es destacar la
importancia de su aporte en el crecimiento de nuestra organización y en
la prestación de servicios de calidad. conectarse con compañías que
tienen alguna necesidad de refacción o creación de un producto textil",
agregó Benítez.
El emprendimiento busca afianzarse y poder
construir CASACosturera, un espacio integral de capacitación y
generación de oficio textil en Laferrère. "Queremos financiar este sueño
mediante crowdfunding", agregó Benítez. La idea y el proyecto pueden verse en http: /idea.me/projects/26257/casa-costurera.
Noticias
Positivas, cuyo programa de radio se sintoniza en FM Palermo, fue el
primer medio de comunicación que obtuvo la certificación, en mayo del
año pasado.
"Estamos orgullosos de ser parte de la comunidad
global de empresas B. Como compañía de medios no buscamos maximizar el
beneficio económico sino encontrar un equilibrio que nos permita ejercer
el periodismo con una línea editorial optimista para lograr el mayor
impacto positivo posible. Gracias al apoyo de empresas comprometidas con
la sustentabilidad y la responsabilidad social empresaria hemos podido
sostener nuestro programa en Radio Palermo FM 94.7 y luego poner ese
contenido online disponible en forma gratuita para que radios de
todo el mundo puedan emitirlo sin ningún costo", explicó Andrea Méndez
Brandam, directora de la empresa.
"Haber logrado la certificación
significa ser parte de la nueva generación de empresas; lo tomamos como
un gran compromiso que, por la modalidad de recertificar cada dos años,
nos desafía a analizar nuestros resultados para obtener cada vez un
mejor puntaje y, por ende, un mejor desempeño social y ambiental",
comentó Graciela Melgarejo, editora general de Noticias Positivas.
El primer paso para certificar como una empresa B es el cuestionario:
son aproximadamente 100 preguntas que abarcan cinco áreas de la empresa:
gobernanza, modelo de negocios, prácticas ambientales, y laborales y
ambientales.
Greca
es otro ejemplo de las empresas que se reenfocan con un objeto social y
ambiental. Este emprendimiento comenzó como una iniciativa que
convertía deshechos en diseños originales. No es poco, pero a sus
impulsores no les alcanzaba y comenzaron a trabajar con cooperativas de
trabajadores para crear objetos. "Este año volvimos a certificar. Habían
pasado dos años y quedó demostrado que la empresa es sustentable en los
distintos niveles; no queda sólo en que los materiales que se usan
provienen de la basura", explicó Rocío González, arquitecta y
cofundadora de Greca junto a Lucas Campodónico. Lo que a mí me mueve
ahora es que tenga un impacto en serio, no sólo el aporte del diseño y
la estética. El crecimiento siempre es difícil", agregó.
Pasos para certificar
El
primer paso para certificar como una empresa B es el cuestionario: son
aproximadamente 100 preguntas que abarcan cinco áreas de la empresa:
gobernanza, modelo de negocios, prácticas ambientales, y laborales y
ambientales.
Para poder seguir el proceso hay que observar cuál es
el resultado que se obtuvo, que tiene que estar entre los 80 y los 200
puntos. En el caso de Natura,
por ejemplo, al final del proceso la empresa obtuvo 111 puntos, una de
las clasificaciones más altas en comparación con el promedio de todas
las empresas B, que es de 98 puntos.
Pero lo interesante de esta herramienta es que, como es gratuita y está disponible online, comenzaron a consultarla empresas que no necesariamente comenzaron el proceso para transformarse en B.
Virginia Pittaro es directora ejecutiva de Sistema B en la Argentina y contó que hay 17.000 compañías que usan el cuestionario para evaluar su propio desempeño.
Si
la intención es certificarse luego del cuestionario y de verificar el
puntaje, es necesario presentar la documentación así como también una
exhaustiva auditoría.
Si la
intención es certificarse luego del cuestionario y de verificar el
puntaje, es necesario presentar la documentación así como también una
exhaustiva auditoría.
"Hoy
trabajamos en tres focos: con la empresa B, compartir la idea,
difundirla para que muchos puedan transitar ese camino; luego,
desarrollar el ecosistema B con el sector académico, el público, el de
la inversión de impacto (industria de inversores) y líderes en general, y
el tercero, en el desarrollo institucional", dijo Pittaro.
Sistema
B no sólo certifica, como B Lab, sino que capacita, conecta y crea.
Esta vuelta la dio Pedro Tarak, el creador de la organización, que
también tiene sedes en Chile, Brasil, Uruguay y Colombia.
En este
momento se trabaja en una legislación que permita que las empresas
tengan un objeto social que vaya más allá del lucro. Lo que se busca es
reformar la ley de sociedades para que exista la opción B.
Además de en la ciudad y la provincia de Buenos Aires hay empresas que obtuvieron el sello en Mendoza, Córdoba y la Patagonia.
Si
bien el movimiento es incipiente, no para de crecer. "Es compartir una
tendencia mundial de negocios, y al compartirlo se genera una empatía
muy grande", sostuvo Pittaro.
"Parece muy intangible, pero es la
razón número uno por la que muchos se suman, porque ven esto como una
forma concreta para materializar una nueva forma de hacer negocios",
concluyó.
Greca. "La empresa es sustentable en distintos niveles, no es sólo que usamos materiales que vienen de la basura"
Este
emprendimiento comenzó con el objetivo de crear objetos con diseños
originales a partir del uso de desechos ordinarios. Aunque les iba bien,
sus directores decidieron reorientar la filosofía de la empresa para
incluir objetivos sociales y ambientales. Ahora elaboran productos en
conjunto con cooperativas de trabajadores. Este año realizaron su
segunda certificación como Empresa B.
Natura. "Creemos que podemos influir en empresas y organizaciones para construir nuevas soluciones"
Empresas B
Nota sobre las Empresas B en Revista Viva – Clarín, sección ECO | Argentina
Las Empresas B
Economía global. Con desafíos sociales y ambientales, redefinen el sistema de lucro.
En la economía global muchos desean redefinir el sistema del lucro y
del trabajo. Es así como sigue expandiéndose un nuevo paradigma: las
Empresas B.
“Son sociedades comerciales que incluyen en su propósito la solución
de desafíos ambientales y sociales. El éxito se mide por el bienestar
de la gente y la protección de la naturaleza, no por el tamaño o la
facturación. Enfatizan en la confianza y la transparencia”, define
Guillermo Schulmeier, de la consultora Emprendia (www.emprendia.net).
Pedro Tarak, de la misma compañía, comenta que “los
sistemas de producción de vida se reducen por la acción humana. El caso
evidente es el cambio climático ¿Sabemos gestionar nuestra convivencia
con el riesgo de esa incertidumbre? En un contexto ya no sólo de
escasez sino de finitud de los recursos, todos nos veremos afectados.”
Para sere B en la Argentina hay que certificarse, proceso que analiza
cuatro dimensiones: gobernanza y transparencia; trabajadores; medio
ambiente y comunidad. En el país son 32 las firmas certificadas. Las
hay de indumentaria como Cúbreme (www.cubreme.com); de té como IntiZen (www.intizen.com.ar); de cosméticos como Natura (www.naturacosmeticos.com.ar); de ganadería como Ovis21 (www.ovis21.com); confeccionistas de zapatillas como Paez (www.paez.com); orientadas a juegos didácticos como Ondulé (www.ondule.com.ar).
En el mundo existen más de 1200 en 41 países (http://info.fsc.org//certificate.php). Las Empresas B atraen talentos e innovación.
miércoles, 15 de abril de 2015
Tomas Bulat - Economía Descubierta
Economía descubierta
El autor aborda varios temas económicos de una manera clara y
sencilla para que pueda ser entendida por cualquiera como, por ejemplo,
la repercusión de los grandes mercados y personalidades dominantes en
los pequeños negocios de nuestra localidad.
El propósito del autor es hacernos entender como funciona la cadena
de eventos económicos desde la cúpula hasta el momento en el que la
población debe asumir las repercusiones. También se exponen temas tan
complejos a la par que cotidianos, como la inflación, los depósitos
buitre o como hacer previsible lo imprevisible, en términos de economía.
domingo, 22 de marzo de 2015
Un poco de Economía Política...
Domingo 22 de marzo de 2015 / IECO / Clarín
Lecciones para la economía que viene
Una obra reveladora sobre hirschman
En 1948 el Senado de EE.UU. aprobó un paquete
de US$17.000 millones para levantar un continente destrozado por la
guerra. La paz había regresado a Europa hacía dos años pero sus
economías seguían inmersas en el estancamiento, presas de los controles
de cambio y el intervencionismo. Devaluar no era una opción para sus
gobiernos, temerosos de una disparada de la inflación en un contexto
social aún agitado e institucionalmente endeble.
En Washnigton,
mientras tanto, un grupo anónimo de economistas trabajaba a contrarreloj
en la elaboración de un esquema para que esos US$17.000 millones
aliviaran las demandas de las poblaciones y el trabajo de los gobiernos.
Aquellos economistas realizaron encuentros, viajes, intercambios por
carta, presentaciones con ministros y presidentes de bancos centrales.
Así fue el Plan Marshall, no más que una serie de reuniones
burocráticas, nada excitantes, entre Washington y Europa para
restablecer el sistema de pagos global y evitar así caer en una guerra
de devaluaciones. ¿Entonces, hasta qué punto la elaboración de un plan
económico o una hoja de ruta requiere hacer borrón y cuenta nueva o
montarse sobre lo que ya hay y trabajar en ello de manera integral?
Sin duda, esta es una pregunta que responde y analiza El filósofo global, la odisea de Albert Hirschman,
una biografía apasionante sobre este economista alemán, cuya obra
adquiere increíblemente relevancia para el período que se aproxima sobre
la economía argentina. Es que si John Maynard Keynes puso el eje de su
obra en dilucidar los caminos para levantar una economía de la
depresión, Hirschman se concentró en pensar y presentar los problemas de
la economía tal cual los enfrenta un ministro de Economía o un hacedor
de la política económica. Los procesos de toma decisión de los
economistas en el gobierno, sostuvo Hirschman, explican muchos de los
fracasos de los países y por qué muchos de estos no se desarrollan. El
capítulo sobre el Plan Marshall es imperdible. Pero también sus aportes a
la economía del comportamiento, hoy de moda en la producción académica.
En
la Argentina parece haber un exceso de diagnósticos sobre qué debería
hacerse con su economía después de diciembre. En cambio, luce menos
claro cómo debe hacerse y qué instrumentos utilizar. La obra del
economista alemán invita a reflexionar sobre estas cuestiones. Hirschman
visitó la Argentina en varias oportunidades. El libro de Jeremy Adelman
menciona a dos argentinos amigos de él: Guillermo O’Donnell y Juan V.
Sourrouille.
miércoles, 5 de noviembre de 2014
Crear o Morir
Con un sorprendente optimismo sobre el futuro de América Latina,
Andrés Oppenheimer revela en este libro las claves del éxito en el siglo
xxi, en que la innovación y la creatividad serán los pilares del
progreso.¿Qué debemos hacer como personas y países para avanzar en la economía de la innovación? ¿Qué debemos hacer para producir innovadores de talla mundial, como Steve Jobs? Para averiguarlo, Oppenheimer -el periodista latinoamericano más galardonado a escala internacional- explora los secretos de las brillantes trayectorias de varios innovadores en la actualidad.Entre otros, analiza casos como el de Pep Guardiola, el entrenador de futbol que llevó al club Barcelona a su época más gloriosa; el chef Gastón Acurio, quien convirtió a la comida peruana en un motor de crecimiento económico; el estadounidense Bre Pettis, un ex profesor que está revolucionando la industria de las impresoras 3D, o Sir Richard Branson, el magnate británico
lunes, 3 de noviembre de 2014
Populismo en América Latina
Excepcional discurso de Gloria Álvarez sobre el Populismo en América Latina
Excepcional discurso de Gloria Álvarez sobre el Populismo en América Latina.
El siguiente video fue grabado en el parlamento Iberoamericano de la Juventud, en Zaragoza, España.
La protagonista es una politóloga de Guatemala llamada Gloria Álvarez y en su discurso expone las atrocidades de los gobierno populistas.
La oradora comenzó su discurso diciendo “la propuesta que les traigo es desmantelar el populismo a través de la tecnología”. “Ya que el populismo de lo primero que se encarga es de desmantelar instituciones”.
Continuó diciendo: “Se re escriben constituciones para acomodarlas a
los antojos de los diferentes líderes corruptos que tenemos en
Latinoamérica”.
“El populismo
no llegó ahí por pura casualidad, y también es parte nuestra no solo
denunciar las atrocidades que el populismo comete contra nuestras
instituciones, sino también reconocer el pésimo trabajo de los sistemas
gubernamentales que precedieron y que llevaron a la absoluta crisis a
las personas y a las poblaciones que en desesperación recurrieron a
estos lideres, a veces por vía democrática, y que por esta razón
justifican su permanencia en el poder”.
“Mas que hablar de la batalla entre izquierda y derecha, las personas
que estamos en contra del populismo debemos hablar de populismo versus
república, porque es la república la que realmente garantiza la
institucionalidad del estado”.
“Me gustaría retomar la definición del señor Florentino acerca del
populismo, el dijo que es el atajo por el cual jugamos con las pasiones,
ilusiones e ideales de la gente para prometer lo que es imposible,
aprovechándose de la miseria de la gente, dejando afuera absolutamente
toda la razón y la lógica en la toma de decisiones; juega con la
necesidad para sencillamente imponer una dictadura”.
“El llamado que yo quiero hacerles, es que desmantelemos el populismo
a través de la tecnología, porque los cambios que están surgiendo en
nuestros países, y que están surgiendo con la tecnología, no van
acompañados de la educación necesaria; ¿y que pasa si yo empiezo a
recibir nuevas formas tecnológicas de comunicarme con el mundo pero al
mismo tiempo no me educo?, no tengo prioridades claras”.
“Por eso nuestros parlamentos no se intercambian ideas, ya la razón y
la lógica han perdido la importancia que deberían tener, ya no hay un
respeto por el argumento, por dejar fuera las falacias, y nuestros
líderes populistas anulan toda la razón y toda la lógica de su argumento
levantando pasiones. Y nosotros también tenemos que levantar una
pasión, una pasión por la educación, una pasión por el intercambio de
ideas, una pasión por el conocimiento, porque la otra cosa que le hace
el populismo es que le anula la dignidad a las personas, hace sentir a
las personas que esa persona no es capaz ni digna de gobernar su propia
vida, y que necesita de un líder que le maneje absolutamente todo para
poder salir adelante”.
“El populismo ama tanto a los pobres, que los multiplica”. “Porque lo
que busca es esa multiplicación de miseria para seguir recibiendo un
voto a través de cualquier objeto material que en ese momento la gente
necesita”.
“La admiración que hay en países como el mío (Guatemala) por el
régimen Cubano, por el régimen venezolano es absurda”. “Esa admiración
no va guiada por esa razón y ese conocimiento; muy pocos
latinoamericanos pueden ver el régimen chapista las atrocidades y las
violaciones a los derechos que se están cometiendo, porque todo lo que
pueden ver es haya hay educación gratis, haya hay salud gratis. Nada es
gratis, todo viene pagado de algo, y cuando no hay institucionalidad es
cuando empieza la corrupción”.
“El discurso que utiliza el populismo es “tu está mal porque alguien
está bien”. “Y nosotros lo que tenemos que rescatar es que todos podemos
estar bien, que el hecho que una persona acumule riqueza no le impide a
otra también acumularla”. “Pero para eso se necesitan instituciones,
seguridad jurídica, un estado de derecho, y sobre todo rescatar en
nuestros parlamentos el respeto por el debate de ideas con argumentos,
razón y lógica”.
“Pero una población que no tiene educación no va a exigir de sus
políticos un debate con lógica, y con razón y con argumentos y va a ser
manipulada fácilmente a través de las pasiones”.
“Las herramientas que nos proporciona la era del conocimiento son la
clave; utilizar las redes sociales, la tecnología y la facilidad de
comunicación que tenemos con tan solo un click, compartamos en nuestro
continente un intercambio de ideas para llevar y exponer y desmantelar
el populismo como lo que es, una postergación de la pobreza, de la
ignorancia y de mantener a los pueblos sometidos bajo la ilusión de que
solo los bienes materiales son los que importan a la hora de votar”.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




